El liderazgo ejemplar no es uno de los tipos de liderazgo más populares, pero es uno de los más habituales. Muy probablemente hayas tenido un jefe o una jefa que ejercía este tipo de liderazgo. ¿O quién sabe? Tal vez tú mismo lo hayas ejercido alguna vez.
Hoy vamos a hablar del estilo de liderazgo ejemplar, para que lo conozcas, lo reconozcas y sepas cuándo conviene utilizarlo.
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Se conoce como liderazgo ejemplar, liderazgo timonel o liderazgo imitativo. Y se trata de líderes que promueven la excelencia de sus equipos a la vez que ellos mismos son ejemplo de esa excelencia.
¿Cuándo conviene utilizarlo?
Es un estilo de liderazgo especialmente valioso y eficaz en contextos muy técnicos o con profesionales que ya tienen experiencia. Y también con equipos que poseen una alta motivación de logro. De lo que se trata es de que el equipo debe ser bueno en lo que hace, porque el líder ejemplar tiene altas expectativas con su equipo. Y en cambio, no es un tipo de líder especialmente propenso a pararse a llevar de la mano a nadie. Él es pura eficiencia y espera que su equipo también lo sea.
Goleman, Boyatzis y McKee describen el liderazgo ejemplar bastante a fondo en su obra “El líder resonante crea más”. Te dejaré el enlace al libro en la caja de información, por si te apetece profundizar: https://amzn.to/32okWru
Estos tres expertos en liderazgo recomiendan utilizar el liderazgo ejemplar con mucha precaución, pues no funciona en todos los equipos. Y utilizarlo en el equipo incorrecto puede ser catastrófico.
El lado oscuro del liderazgo ejemplar
Lo que busca el líder ejemplar es incentivar y ser ejemplo de excelencia. Y tal vez estás pensando (sobre todo si eres propenso a ser un líder ejemplar) que no hay nada de malo en eso, al contrario, ¿no?
Pero lo que ocurre con este tipo de líder es que sus expectativas crecen de forma indefinida. Siempre busca que las cosas se hagan cada vez mejor, que los resultados sean cada vez mayores. Y si el equipo es eficaz y está motivado, su estilo lo va a llevar a conseguir lo que ningún otro equipo conseguiría.
¿Pero qué ocurre cuando el equipo no está tan preparado? ¿O cuando hay personas concretas en el equipo que necesitan algo más de ayuda? Pues que esa ayuda no la van a recibir por parte de su líder. Se trata de un líder intolerante a la incompetencia, a la improductividad y a la ineficiencia. Y cuando el equipo no está a la altura de sus expectativas, acaba haciendo él mismo todo el trabajo. Y esta es una de las peores cosas que le pueden pasar a un equipo. Que el líder no confíe, no delegue y no acompañe.

Por esta razón, un liderazgo ejemplar puede llevar a un equipo a la cumbre de la excelencia, pero también puede ser la razón del fracaso más absoluto. Y es que un uso incorrecto de este tipo de liderazgo puede desencadenar en opresión.
La comunicación ausente en el liderazgo ejemplar
El líder ejemplar no es especialmente comunicativo con lo que espera del equipo porque asume que las personas ya tienen que saber qué hacer y cómo hacerlo. Y esto lleva a que a menudo los equipos tengan que estar adivinando lo que el líder espera pero no dice. Y de este modo se puede minar por completo el ánimo del equipo, porque las personas pueden llegar a sentirse perdidas, poco valoradas e incluso poco válidas.
Lo que suele ocurrir en equipos liderados desde un estilo imitativo es que, a corto plazo, la motivación es muy alta y se alcanzan grandes resultados. Sin embargo, a largo plazo el ambiente se vuelve angustioso, poco creativo e incluso sofocante.
Rasgos distintivos del liderazgo ejemplar
¿Cuáles son entonces los rasgos distintivos del liderazgo ejemplar? Pues reconocerás a un líder de este tipo si en él encuentras lo siguiente:
- Niveles de exigencia muy elevados.
- Aspiración a la excelencia.
- Intolerancia con el bajo rendimiento.
- Dificultades para delegar.
- Alta sobrecarga personal de trabajo.
Si esto que te cuento te suena de algo, pásate por la sección de comentarios y cuéntame: ¿Eres tú un líder ejemplar? ¿Has tenido uno? ¿Cómo ha sido la experiencia?
Sacar lo mejor del líder ejemplar
Como hemos visto, el liderazgo ejemplar tiene una cara extremadamente positiva y otra que puede desencadenar en una catástrofe laboral. ¿Qué hacemos entonces? ¿Evitamos a los líderes ejemplares? ¿Renegamos por completo del estilo timonel que llevamos dentro, si es así? Pues claro que yo, porque a este estilo de liderazgo le podemos sacar muchísimo partido. Pero debemos aprender a utilizarlo correctamente.
Competencias emocionales presentes
Hay dos competencias de la inteligencia emocional que este tipo líder domina: la motivación de logro y la iniciativa. La motivación de logro es una competencia extremadamente valiosa a la hora de optimizar el rendimiento de un equipo, y eso es algo grande. Y la iniciativa es vital para saber aprovechar las oportunidades que se le presentan al equipo.
El aspecto de la motivación es un punto muy positivo del líder timonel, porque no requiere aplausos, ni incentivos externos. Lo que busca es mejorar. Hacer las cosas cada vez de forma más efectiva. Alcanzar resultados cada vez mayores. Otros tipos de liderazgo requerirían un aumento de sueldo, un ascenso o un reconocimiento público. El líder imitativo puede valorar esas cosas. Pero no son la razón de su esfuerzo.
Y la iniciativa como competencia emocional es la clave para hacer crecer a las organizaciones y los equipos. Es un líder que ve una oportunidad y apuesta por ella. Y lo hace con todo lo que tiene. Porque confía en su propia capacidad. Y está convencido de que si se propone algo, lo consigue. Definitivamente, posee abundante confianza y seguridad para alcanzar sus objetivos.
¿Pero qué ocurre cuando la motivación de logro y la iniciativa se presentan sin la compañía de otras competencias emocionales igualmente importantes? Que el equipo puede acabar metido en problemas graves. Y en esos casos, lo mejor que le puede ocurrir al equipo, es que el líder se dé cuenta de sus carencias y trabaje en suplirlas.
Competencias emocionales ausentes
Por ejemplo, una competencia emocional que habitualmente falla en líderes timonel es la empatía. El líder está tan centrado en conseguir resultados, que los malestares personales que ese nivel de exigencia pueda generar en los miembros del equipo no le parecen algo importante. De hecho, le parece inaceptable que un miembro del equipo permita que su rendimiento baje por una cuestión emocional.
Otra competencia que suele estar floja en el liderazgo ejemplar es la comunicación efectiva. Y también la cooperación. El líder imitativo no es bueno dando feedback a los miembros del equipo. Ve algo que no le gusta y, automáticamente, asume que esa persona no vale para eso. Y a partir de ese momento, esa tarea la hará él mismo porque no confía en la capacidad del que lo hizo “mal” (a su juicio).
Pero si hay una competencia de la inteligencia emocional que suele fallar en casi todos los líderes ejemplares es la autogestión emocional. Tienen problemas para gestionar su impaciencia. Y no dan segunda oportunidad. Si el equipo no es eficiente, renuncia al equipo y asume las responsabilidades dando a los miembros de su equipo por no válidos. Y esto acompañado por su habitual obsesión por los detalles puede ser letal pata un equipo.
El problema es que los líderes imitativos rara vez son conscientes de sus propias carencias, de modo que no suelen hacer nada para suplirlas. Pero cuando se dan cuenta y toman acción para mejorar, pueden llegar a convertirse en líderes maravillosos. Y es que tienen rasgos muy positivos para llegar a liderar a equipos de alto rendimiento.
¿Eres un líder ejemplar?
Si tú sientes que eres un líder de tipo ejemplar, te recomiendo que trates de combinar tu estilo con otros que lo complementen. Por ejemplo, con el liderazgo visionario, que genera grandes dosis de entusiasmo. Y por supuesto con el liderazgo afiliativo, que se enfoca en la mejora y formación de los equipos.
Y mientras tanto, te animo a que trabajes específicamente en tu competencia para la comunicación. Hay 10 secretos de comunicación para ser un gran líder que te van a ayudar muchísimo. Te los cuento en este vídeo: https://www.youtube.com/watch?v=2HeDTGB8_VY Y te dejo también un botón de suscripción a mi boletín semanal, donde comparto lecciones gratuitas todas las semanas. ¡Ah! Y tendrás un regalito de bienvenida: https://www.30kcoaching.com/lista






![Estoy segura de que en más de una ocasión te has visto en el dilema de tener que ser honesta/o con alguien a quien no te gustaría, por nada del mundo, herir con tus palabras. Piénsalo… seguro que tienes alguna conversación difícil pendiente por ahí. [Silencio incómodo] ¿La tienes? Esto es muy habitual... ¡las relaciones humanas son complicadísimas! Y las emociones de otros no dependen realmente de nosotros. Aunque… con una pizca de inteligencia social, podemos influir en el modo en que nuestras palabras impactan en las personas. Vamos a ver cómo hacer una crítica de forma constructiva. Habrás vivido ya experiencias de todo tipo... Puede que hayas perdido a algún amigo o amiga por causa de tu sinceridad o que, sin llegar al extremo de romper la relación, todo haya dejado de ser lo mismo después de pronunciar las palabras que creías que debías decir (por su bien). Hace poco, me contaba una amiga cercana que había distanciado mucho su relación con su familia por un problema de este tipo. Mi amiga estaba muy ilusionada con un proyecto de negocio en el que se estaba volcando por completo. Sin embargo, desde su familia, lo único que recibía eran comentarios negativos acerca de lo mal que veían el sector en el que ella estaba emprendiendo… acerca de lo poco preparada que estaba ella para hacer funcionar un proyecto de ese tipo… Mi amiga estaba realmente ilusionada con su proyecto. Pero en presencia de su familia, acababa apagada, agotada y triste. Y lo cierto es que algunas de las críticas que le hacía su familia eran acertadas. Se trataba de un sector para el cual había que formarse muy bien, y ella carecía de formación. Sin embargo, el modo en que esas críticas eran lanzadas, destruyendo sus ilusiones y haciéndola sentir mal… no consiguió que ella analizara realmente sus posibilidades con ese proyecto. Lo que ocurrió fue que ella se empezó a alejar de su familia para evitar ese ambiente en el que sus ilusiones se apagaban y su autoestima se debilitaba. Es una lástima, porque algunos de los consejos que recibía la habrían ayudado a encauzar su proyecto de forma más realista. Pero… esos consejos llegaron en el formato incorrecto. Seguro que tú también tienes ejemplos cercanos en los que una crítica mal formulada estropeó una relación. Déjame un comentario y cuéntame cuál es tu experiencia más desastrosa a este respecto. ¿Qué debemos hacer entonces? ¿Callarnos cuando creemos que el mensaje puede no gustar a la persona destinataria? ¿Disfrazar nuestras palabras? ¿Fingir que nos encanta y nos parece bien todo cuando no es así? Cómo hacer una crítica constructiva: La fórmula Afortunadamente... tengo una fórmula para ti ;) Se trata de una de las técnicas de comunicación utilizadas con éxito en los procesos de coaching y ahora es toda tuya. Es la fórmula que te dice exactamente cómo hacer una crítica constructiva de forma eficaz. ¡Vamos con ella! La fórmula es la siguiente: Crítica constructiva = Descripción de la Conducta + Identificación de Situaciones + Explicación de Consecuencias + Propuesta de Alternativas Es muy sencilla, te voy a poner un ejemplo de cómo se aplicaría la fórmula a una situación hipotética: Situación hipotética: Tienes una buena amiga desde hace mucho tiempo, Anahí. Y tenéis por costumbre quedar, al menos, una vez a la semana para tomar algo y charlar. ¡Te encanta pasar tiempo con ella! Sin embargo, hace un par de meses tu amiga se echó novio (Elvis) y ahora lo lleva a todas vuestras tardes juntas. Te gustaría poder decirle que prefieres no tener que compartir ese momento con su pareja, pero no sabes muy bien cómo puede reaccionar. ¡Vamos con la fórmula! Paso 1: Descripción de la conducta Explica cuál es la conducta sobre la que quieres comentar tu punto de vista. Explícala sin más. No ataques, ni acuses, ni juzgues. Simplemente explica la situación de forma objetiva. Ejemplo de descripción de la conducta: “Anahí, tú y yo llevamos años quedando para tomar algo y charlar. Yo valoro mucho ese momento de la semana porque me siento a gusto contigo y me lo paso muy bien cuando estamos juntas. Sin embargo, desde hace un par de meses, cuando Elvis y tú empezasteis a salir juntos, vienes acompañada por él”. No estamos atacando, ni acusando, ni juzgando. Sólo describimos la situación. [Boletín] Paso 2: Identificación de situaciones Concreta cuáles son las situaciones en las que has observado la conducta de la que quieres hablar. Ejemplo de identificación de situaciones: “Concretamente, las últimas tres veces que nos vimos en la cafetería de siempre, Elvis vino contigo. Y cuando esta semana te llamé para invitarte a venir de compras, también nos acompañó”. Identificar las situaciones concretas, evita que la otra persona adopte una actitud de negación. Estás ayudando a esa persona a ver que lo que tú le estás diciendo que ocurre, realmente ocurre. Que no es una exageración ni una percepción imaginaria. Paso 3: Explicación de consecuencias Describe los efectos negativos de la conducta e intenta mencionar algún… [silencio] punto positivo. Ejemplo de explicación de consecuencias: “Aunque tu novio es muy simpático y siempre aporta un toque divertido a nuestras tardes de cafés, el hecho de que últimamente te acompañe está dificultando que tú y yo podamos hablar de una forma tan abierta y sincera como antes. A veces me gustaría poder hablar de determinados temas contigo que no me siento cómoda mencionando delante de él. La verdad es que echo de menos tener ese momento de la semana para hablar contigo a solas”. Seguimos sin atacar ni juzgar. Solo explicamos cuáles son las consecuencias que percibimos, tanto a nivel práctico como emocional. Paso 4: Proposición de alternativas Identifica las conductas que podrían sustituir a la conducta actual y proponlas. Ejemplo de proposición de alternativas: “Creo que podríamos intentar recuperar los momentos para quedar las dos solas aunque de vez en cuando quedemos también los tres, así no perderemos lo especial de nuestra amistad. Incluso podemos intentar buscar un momento de la semana en el que Elvis tenga otra ocupación para que no tengas que renunciar a tu tiempo con él, porque sé que lleváis poco tiempo y os apetece aprovechar cada segundo juntos ;)”. La proposición de alternativas es el paso clave de la fórmula. Cuando hacemos una crítica pero no aportamos una solución, esa crítica no es constructiva, de modo que no ayuda, solo señala con el dedo lo que no funciona. Y si nos limitáramos a señalar con el dedo, difícilmente eso sería útil para nadie. Y truquito extra: Si aplicas el lenguaje corporal de forma estratégica, puedes optimizar el efecto de tu mensaje en la otra persona. Tengo una lámina gratuita sobre el uso del lenguaje corporal para persuadir. Está incluida en el Pack de Herramientas que te puedes descargar gratis en https://30kcoaching.com/herramientas ¡Importante! Al principio, aplicar esta fórmula te costará un poco (sólo mientras no te acostumbres), así que asegúrate de llevar bien pensados tus argumentos e ideas y ensaya en casa antes de llevarla a cabo. Poco a poco... ¡irá sobre ruedas! Ahora te toca a ti. Ya sabes cómo hacer una crítica constructiva. Escoge una conducta de alguien sobre la que lleves tiempo queriendo intervenir pero te sentías limitado por el miedo a la reacción de la persona en cuestión. Escribe en una hoja de papel tus ideas para cada uno de los componentes de la fórmula y marca en tu agenda un momento de los próximos días para poner en práctica el feedback efectivo :) ¡Va a ir muy bien! Bien. Ahora que conoces la fórmula de la crítica constructiva, tal vez sientas que te vendría bien algún consejito extra sobre cómo actuar exactamente en el momento en que la vayas a poner en práctica. Tengo un vídeo anterior donde que doy algunas pautas específicas para una entrega exitosa y sin percances de tu feedback a la otra persona. Te dejo el vídeo por aquí: https://www.youtube.com/watch?v=bJ5HB5MmESU Y te dejo también un botón de acceso a mi libro “Tú Dejas Huella”. Te recomiendo mucho el capítulo 4, donde podrás entrenar tu habilidad en el uso de las palabras para tener un impacto poderoso en las personas: https://30kcoaching.com/libro](https://30kcoaching.com/wp-content/uploads/2024/05/Miniatura-Sandra-Burgos-26-520x400.jpg)
1 Comment
Jade Adriana Mamani Mamani
22 abril, 2021 at 3:50 amHablando de lideres ejemplares, cual seria un ejemplo de estos lideres?