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Márcate Metas | Coaching Y Dinero

Vídeo de la clase: https://youtu.be/f_4Xfgv2fjk

¡Hola! Yo soy Sandra Burgos y esto es 30K Coaching. Bienvenido, bienvenida a la segunda sesión del Curso Experto en Coaching Financiero: Ahorro Y Finanzas Personales.

En la sesión anterior estuvimos trabajando en definir tu situación financiera. Si te has perdido esa lección, te dejaré el enlace para que puedas verla antes de continuar con esta. Es importante haber realizado primero las tareas de esa clase porque vamos a necesitar los resultados que has obtenido para avanzar con lo que tengo preparado para hoy.

Bien… ¿y qué es lo que vamos a hacer hoy exactamente? Pues 3 cosas:

  1. Vamos a fijarnos objetivos económicos anuales y mensuales.
  2. Vamos a ver cómo incrementar nuestro presupuesto.
  3. Vamos a crear un fondo de emergencia.

Es mucho trabajo y de muchísimo impacto para una sola sesión, de modo que vamos allá sin perder tiempo.

Objetivos anuales

Empecemos con tus objetivos anuales. Y para esto, he preparado una plantilla descargable, al igual que con las anteriores, a color y en blanco y negro. ¿Qué te gustaría conseguir, económicamente hablando, durante este año, es decir, durante el año que empieza hoy y termina dentro de 365 días independientemente del mes en que te encuentres?

Puedes soñar grande, por supuesto, porque eso te va a ayudar a mantener la energía. Pero establece metas realistas. Por ejemplo, si en la sesión anterior has visto que tu presupuesto mensual está en unos 300€ al mes, no sería realista marcarte como meta comprar 5 mansiones este año. Poco a poco, a medida que tu economía mejore, podrás ir aspirando a un poco más cada año. Pero en este primer año apuesta por metas que creas que puedes alcanzar. Porque cumplir objetivos es uno de los más potentes detonantes de la motivación.

Si tienes objetivos más a largo plazo, por ejemplo, llegar a tener un fondo de pensiones de x cantidad a los 60 o ahorrar para pagarle los estudios universitarios a tu hijo, márcate también objetivos anuales que te lleven en esa dirección. Por ejemplo, “meter 3.000€ en la hucha para los estudios del niño”.

Tus objetivos no tienen que estar todos enfocados en ahorrar para seguir acumulando ahorros, sino que pueden estar enfocados en invertir o incluso en gastar. Un objetivo anual puede ser, por ejemplo, “hacer un viaje en familia durante la segunda semana de agosto (2.000€)”.

No necesitas marcarte 6 objetivos aunque en la plantilla veas 6 huecos. Deja alguno en blanco porque es posible que te vayan surgiendo objetivos nuevos.

Objetivos mensuales

Una vez marcados tus objetivos anuales, vamos con los objetivos mensuales. Encontrarás también una plantilla para esta tarea. Descárgala e imprímela para empezar a trabajar. ¿Cuáles son tus objetivos económicos para este mes? Ten en cuenta que para alcanzar tus objetivos anuales, es necesario que los desgloses en objetivos mensuales a lo largo del año. De modo que decide si este mes harás algo en relación con tus objetivos anuales. Por ejemplo, “meter media paga extra en la hucha para los estudios del niño” o “comprar los vuelos del viaje a Londres en agosto (300€).

Pero es posible que tengas algún objetivo mensual desvinculado de tus objetivos anuales. Por ejemplo “meter 50€ más en el sobre para el regalo de bodas de mi amiga dentro de 3 meses”. Una vez más, asegúrate de que tus objetivos mensuales sean realistas. Y si un mes no puedes contribuir a ninguno de tus objetivos anuales, no pasa nada, porque todos sabemos que hay meses más duros que otros. Pero tenlo en cuenta en los meses siguientes para tratar de compensarlo.

Y la segunda parte de la tarea de marcarte objetivos mensuales es tomar decisiones para hacerlos realidad. ¿Qué decisiones te van a ayudar a alcanzar tus objetivos? Tal vez decidas que este mes vas a evitar desayunar en cafeterías para ahorrar esos euros diarios. O quizás optes por hacer algunas horas extras en el trabajo para recibir un plus en tu sueldo este mes. Tú conoces tus posibilidades, de modo que nadie mejor que tú para tomar decisiones que te ayuden a alcanzar tus metas. Toma tus decisiones y déjalas por escrito en tu plantilla.

Incrementar nuestro presupuesto

Bien. Vamos ahora a tratar una cuestión muy importante. Ya te lo anticipaba en la sesión anterior y ahora vamos a verlo un poco más en detalle. Para vivir una vida económicamente desahogada, lo ideal es incrementar nuestro presupuesto hasta que alcance el nivel de vida que deseamos para nosotros y nuestra familia, si la tenemos. Y hay dos maneras de incrementar nuestro presupuesto:

  1. Reducir nuestros gastos.
  2. Aumentar nuestros ingresos.

En la parte de reducir nuestros gastos, nuestro margen de maniobra es muy limitado. Hay cambios importantes que podemos implementar para conseguirlo y el impacto en nuestra vida de ese dinero extra puede llegar a ser muy significativo. Pero lo cierto es que la estrategia de reducir gastos no nos va a proporcionar un nivel de vida mucho mayor que el que ya tenemos, si nos limitamos sólo a eso.

Aumentar ingresos

De modo que nos queda la emocionantísima posibilidad de aumentar nuestros ingresos. Es también más complicada que reducir gastos, para qué nos vamos a engañar. Pero es posible y es muy gratificante. Tal vez tú estés pensando que no puedes aumentar tus ingresos, que no depende de ti. Pero la verdad es que tú eres precisamente la persona con una mayor capacidad de influencia sobre tus ingresos.

Por ponerte un ejemplo, ¿cuánto tiempo dedicas a ver la televisión o series en Netflix? Tal vez no mucho… puede que algo como una hora al día, por ejemplo. Pues son 7 horas a la semana que podrías estar invirtiendo en adquirir una nueva habilidad o en ganar dinero. E imagínate si en lugar de una hora diaria, son 3. Y quien dice ver la televisión, podría ser cualquier otra actividad improductiva. No estoy diciendo que todas tus actividades deban ser productivas, sólo te pongo el ejemplo para que seas consciente de que si te lo propones, tienes posibilidades.

Ideas

¿Y cómo puedes aumentar tus ingresos? La verdad es que hay infinidad de opciones. Te doy 5 ejemplos rápidos:

  1. Consigue un segundo empleo por horas.
  2. Trabaja por tu cuenta en momentos libres. No necesitas una actividad profesional para esto, puede ser en algo como Uber, por ejemplo.
  3. Convierte tu hobby en una segunda fuente de ingresos. Por ejemplo, si llevas años bailando salsa con un grupo de aficionados, ofrece clases de salsa para principiantes los fines de semana.
  4. Alquila tu habitación vacía en Airbnb.
  5. Crea cursos sobre temas que te apasionen y véndelos en Udemy. Lo maravilloso de esta última sugerencia es que te permite crear una red de ingresos pasivos. Creas el curso una vez y recibes ingresos por las matrículas a tu curso de por vida. Piénsate muy bien esto. Es una opción muy interesante y que podrías llevar a cabo fácilmente con esas 7 horas semanales de televisión.

Reducir gastos

Y vamos con un par de ideas para reducir gastos, aunque esta parte suele ser más fácil de identificar:

  1. Llama a las compañías de servicios, como la de teléfono, por ejemplo, y pide una tarifa más barata. A veces tienen opciones más económicas y otras veces te cobrarán menos por lo mismo sólo con que amenaces con cambiar de compañía.
  2. Comparte facturas para opciones más ventajosas. Por ejemplo, suele ser más barato añadir una segunda línea de teléfono móvil a tu contrato existente que contratarla de forma independiente. Pues pide a un familiar que te permita contratar tu línea desde su contrato y ahorra la diferencia. Puedes hacer lo mismo compartiendo la cuenta familiar de Netflix, Spotify, Amazon Prime… o incluso puedes compartir la conexión a internet con tu vecino.

Ahora detente unos minutos a decidir cómo vas a incrementar tú tu presupuesto mensual. ¿De qué modos vas a recortar gastos? ¿Y con qué te vas a atrever para aumentar ingresos? Decídelo y organízate para implementarlo.

Fondo de emergencia

Y nos vamos a la última tarea de la lección de hoy: la creación de tu fondo de emergencia. Un fondo de emergencia es una cantidad de dinero que tienes separada y a la que recurrirás únicamente en situaciones imprevistas y urgentes. La idea es que siempre haya esa cantidad de dinero en el fondo de emergencia y que, si por alguna razón, necesitas recurrir a él, reponer la cantidad tomada se convierta en tu prioridad económica en los meses siguientes. El fondo de emergencia te va a permitir dormir bien por las noches. Tú sabes que si pasa algo, estás cubierto, porque tienes esa reserva.

¿Y bien? ¿Qué cantidad de dinero debería haber en tu fondo de emergencia? Pues va a depender de tu situación actual, pero esa cantidad debería irse adaptando a las mejoras en tu nivel de vida y en tu estado financiero.

Si tienes deudas

Si en estos momentos tienes deudas, pagar las deudas debería ser la prioridad, pues las deudas no son sólo dinero que tienes pendiente de pagar, sino que son una fuente de gastos adicionales, ya que generalmente una deuda conlleva intereses. Veremos esto un poco más en profundidad en la próxima sesión. Pero por el momento, es importante este detalle a la hora de determinar la cantidad de dinero que debería haber en tu fondo de emergencia. Mientras tengas deudas con interés alto (que suelen ser la mayoría a excepción de la hipoteca), tal vez establecer un fondo de emergencia de 1.000€ sea suficiente para empezar.

Después de eliminar las deudas

¿Y qué hacemos una vez hayamos liquidado nuestras deudas de interés alto? Pues ahí entra en juego la nueva plantilla que también encontrarás entre los recursos de esta sesión. Con ella vas a poder calcular cuánto dinero necesitas ahorrar para tu fondo de emergencia. El primer dato que necesitas es el de tus gastos mensuales medios. Como estás empezando a controlar tus finanzas, todavía no tienes mucha información sobre el papel, pero sí tienes ya cubierta tu plantilla de presupuesto mensual para este mes. Fíjate en la casilla de gastos totales a trasládala a esta plantilla. Cuando lleves unos meses controlando tus finanzas, lo ideal sería calcular la media de tus gastos totales durante, por ejemplo, un año entero, y tomar esa cantidad.

Número de meses de reserva

La siguiente decisión es: ¿qué número de meses quieres tener cubiertos con tu fondo de emergencia? Es decir, si hoy perdieses tu principal fuente de ingresos, ¿para vivir cuántos meses querrías tener fondos previstos? Cuantos más meses, más tranquilidad, pero también más limitada tendrá que estar tu economía mientras no reúnas esa cantidad. Lo recomendable es empezar por 2 meses e ir aumentando progresivamente a medida que tu economía mejora.

Una vez decidido esto, multiplica los gastos mensuales medios por el número de meses y ya tienes la cantidad que necesitas para ese fondo de emergencia. ¿Y listo? Pues casi… ya sólo te queda el paso decisivo: incluir un nuevo objetivo anual dirigido a reunir ese fondo de emergencia, y tal vez un primer objetivo mensual para dar los primeros pasos en este sentido.

Crear tu fondo de emergencia debería ser una prioridad porque es lo que te proporciona estabilidad y seguridad.

¡Genial! Pues te dejo trabajando en las tareas de hoy. Espero que te estés divirtiendo. Sé que pensar en finanzas puede no ser muy divertido de entrada, pero verás cómo, una vez empieces a tener todo bajo control, agradecerás haberte puesto en serio con ello. Porque podrás vivir de forma más libre y gratificante. Nos vemos el próximo jueves para seguir aprendiendo y aplicando.