Saltar al contenido

AMISTAD: Cómo Se Lo Digo Sin Que Le Parezca Mal

TRANSCRIPCIÓN DEL VÍDEO (por si prefieres leer):

AMISTAD: Cómo Se Lo Digo Sin Que Le Parezca Mal

¡Hola! Soy Sandra Burgos, y esto es 30K Coaching… y hoy tenemos un microentrenamiento de inteligencia emocional; concretamente, de habilidades comunicativas en las relaciones de amistad.

Seguro que te ha ocurrido en más de una ocasión: tu amiga, o tu amigo hace algo que te molesta… y no sabes muy bien cómo decírselo.

No quieres hacerle daño ni quieres estropear vuestra amistad, pero sabes que precisamente vuestra amistad se acabará estropeando si no dices nada.

Hoy te voy a contar las 4 cosas que necesitas saber para decir lo que tengas que decir sin que nadie salga herido.

Trabajaremos esto a partir de un ejemplo. Algo que a mí, personalmente, me molesta y me cuesta tolerar: quedar con alguien y que llegue tarde. ¡Vamos paso a paso!

1. Habla de las cosas cuando ocurren

Es muy importante hablar sobre las cosas en cuanto ocurren en lugar de acumularlas y dejar que un día explote el montón de resentimiento.

Si yo me doy cuenta de que para mi amiga Diana la puntualidad no es algo importante y que cada vez que quedamos llega 5, 10, 15 minutos tarde, debo hablar con ella la próxima vez que llegue tarde.

Si en lugar de eso, me lo callo, algún día no podré contenerlo porque llegará mucho más tarde. Y entonces no comprenderá la enorme bronca que le estoy echando porque ella no sabía que eso me parecía mal.

Para prevenirlo, en cuanto llega tarde, le puedo decir algo como lo siguiente…

Diana, sé que en esto somos diferentes y que te puede sonar raro… pero para mí la puntualidad es muy importante, porque si tú llegas 15 minutos tarde, son 15 minutos en los que yo no estoy haciendo otra cosa que esperarte. Me gustaría pedirte que me avises con tiempo si vas a llegar tarde, y así podré aprovechar ese tiempo para otras cosas. Yo me comprometo a hacer lo mismo si no voy a llegar puntual. ¿Te parece buena idea?

Si las cosas se dicen con respeto, a tu amiga o amigo no debería parecerle mal y, si valora tu amistad y le parece una petición razonable, sabrá qué hacer.

2. Responsabilízate de tus sentimientos

Que a ti algo no te guste, no significa que esté mal. Simplemente significa que a ti no te gusta.

Por eso no debes culpar a la otra persona. Cuando tu amiga o amigo hace algo que te molesta es porque tus expectativas son otras, no porque esa persona esté haciendo algo necesariamente malo.

Por ejemplo, yo sé que a las personas impuntuales no les molesta que otra gente llegue tarde. Por lo tanto, no es algo universalmente percibido como malo. Depende totalmente de tu escala de valores.

Yo no podría decirle a mi amiga Diana “Oye, ¡llegar tarde está mal!” No… pero la puntualidad es importante para mí.

3. Habla claro

No te andes con rodeos, porque tu amiga o amigo podría recibir un mensaje diferente del que tú quieres hacerle llegar.

Di lo que quieres decir, y no otra cosa y te ahorrarás tener que volver a sacar el tema.

Si cuando mi amiga Diana llega yo le digo “Me duelen los pies de estar ahí esperándote”, ella podría pensar “La próxima vez deberíamos quedar en una cafetería, así me espera sentada”.

No tengas miedo a decir exactamente lo que quieres decir, con respeto, y todo saldrá mejor.

4. Muéstrate receptiva/o

Haz que tus amigas y amigos sepan que también pueden hablar contigo si algo les molesta. Hazlo evidente cada vez que tengas ocasión.

Por ejemplo, si esta noche me surge una duda un poco tarde y llamo a mi amiga Diana para preguntársela, empiezo por “¿Te molesta que te llame a esta hora?”.

O si en un momento determinado le doy una respuesta un poco brusca, seré yo la primera en sacar el tema y preguntar “¿Me pasé respondiéndote así?”.

De este modo, la otra persona sabrá que en vuestra amistad hay una comunicación abierta y saludable, y no se tomará mal lo que tú tengas que decirle porque sabe que en tu situación ella también podría hacerlo.

¿Repasamos los 4 trucos?

1. Habla de las cosas cuando ocurren en lugar de acumularlas.

2. Responsabilízate de tus sentimientos y entiende que cada persona tiene unos valores y hábitos diferentes.

3. Habla claro y evita andarte con rodeos.

4. Muéstrate receptiva/o y acepta sus propias críticas.

Ahora quiero saber de ti. ¿Cuándo fue la última vez que tuviste que decirle a una amiga o amigo algo delicado y cómo lo has hecho? Me encantará leerlo en la sección de comentarios.

Recuerda: tienes a tu alcance mucho más de lo necesario para ser feliz. ¡La decisión es tuya!

Un abrazo,

Sandra.