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6 Indicios De Que Eres Un Mal Conversador

Transcripción del vídeo: 6 Indicios De Que Eres Un Mal Conversador

¿Qué crees? ¿Eres un buen conversador? ¿O eres… un mal conversador?

Por lo general, la gente suele considerarse a sí misma bastante buena en el arte de conversar, pero tú y yo sabemos que no a todo el mundo se le da muy bien.

Seguro que se te ocurre más de una persona cuyas conversaciones evitas, ¿hmm?

Yo soy Sandra Burgos, esto es 30K Coaching y hoy vamos a analizar 6 de los más molestos hábitos de un mal conversador.

Antes de nada te voy a pedir que analices, con humildad, la posibilidad de que algunos de estos indicios estén presentes en ti mismo o en ti misma.

Si así fuera, sería un pena que no mejoraras tus habilidades conversacionales simplemente… por orgullo.

¡No te entretengo! Estos son, a toda velocidad, los 6 indicios de que tú (o tu vecino de enfrente) es un mal conversador:

1. Te acercas demasiado a la otra persona

La proxemia es muchísimo más importante de lo que alguna gente cree.

Da igual lo interesantísima que sea tu conversación, que si te pasas invadiendo el espacio de la otra persona, no podrá oír tus palabras porque estará demasiado incómoda como para pensar en nada que no sea “sácateme de encima”.

2. Miras a otra parte cuando te están hablando

Si no miras a la persona con la que hablas, ella va a entenderlo como que no te interesa lo que te dice.

Es como si estuvieses buscando a alguien más interesante con quien escapar de esa conversación. ¡Muy desagradable!

3. Te quedas callada o callado

Si la persona con la que hablas es una cotorra, ni se dará cuenta de que no participas…

… pero si tienes el privilegio de compartir conversación con un buen conversador, y tú te limitas a asentir con la cabeza, matarás de aburrimiento a esa persona.

4. Eres tú la cotorra

De todos los tipos de malos conversadores, este es el que espanta a más personas.

Cuando coincides con una cotorra, no tienes ocasión de participar demasiado en la conversación y, paradójicamente, eres tú quien acaba agotado.

Por muy interesantes que creas que son tus historias, créeme, a la mayoría de la gente le interesan más las suyas propias. Intenta mantener el equilibrio en el nivel de tu participación.

5. Buscas controversia

Las personas que se dedican a llevar siempre la contraria no gustan a nadie, de modo que cada vez que te oigas a ti mismo diciendo “sí, pero…” párate a pensar.

¿No estarás abusando de la discrepancia como actitud en la vida? Muchísima gente lo hace.

6. Impones tu opinión

Está muy bien que des tu opinión porque, al fin y al cabo, es la parte más enriquecedora de las conversaciones.

Pero por favor, no creas que tu misión en la vida debe ser convertir a todo el mundo a tu forma de pensar.

No sé si te habrás dado cuenta, pero las personas rara vez cambian de opinión porque otra persona insista en que están equivocadas.

Respeta las opiniones de los demás y acepta que no tenéis por qué llegar a ningún acuerdo. Sólo estáis conversando.

¡Bueno! ¿Qué me dices? ¿Has descubierto que eres un mal conversador? ¿O este vídeo te ha recordado constantemente a esa persona con quien no te gusta nada charlar? Vé a la sección de comentarios y cuéntanos qué has pensado.

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