¿Qué es para ti la libertad? Antes de que te diga nada más, pásate por los comentarios y cuéntame cómo definirías tú la libertad. No hay una respuesta correcta, de modo que no te vas a equivocar.
¿Recuerdas el poderosísimo ejercicio de los valores innegociables? Pues la libertad lleva toda mi vida saliendo como uno de mis valores innegociables. Da igual cuánto cambien mis circunstancias o cuántas vueltas dé mi vida… la libertad es una constante inamovible en mis prioridades. Los otros dos valores innegociables son la tranquilidad y el amor.
Pero claro… cuando yo digo “libertad”, me refiero a una cosa, y cuando tú oyes “libertad”, es muy posible que interpretes otra.
De hecho, recuerdo una vez, en una formación de máster que impartí en la Universidad, que un alumno me dijo que mis valores innegociables no podían ser el amor y la libertad, porque son incompatibles; que tenía que decidir cuál de los dos quería.
Yo le pregunté por qué creía que eran incompatibles. Y él me explicó que claro, que si amo a una persona, debo estar dispuesta a renunciar a mi libertad para que la relación funcione.
En ese momento quedó claro que ni su concepto de libertad ni su concepto de amor coincidían con los míos. Y esto no es un error, es normal. Cada persona tiene su propia experiencia de vida, su cultura, sus creencias… y todo esto da forma al modo en que definimos los valores.
Cuando yo selecciono la libertad como uno de mis valores, pienso en libertad de poder invertir mi tiempo de vida como yo decida, y no como decida un jefe. Libertad para cumplir mi propósito, para dedicarme a lo que me hace feliz. Libertad financiera. Libertad para elegir a las personas que tengo en mi vida y libertad para desprenderme de lo que no me aporta. Libertad para pasarme la tarde entera con mi familia en el parque, porque nadie tiene es poder de impedírmelo o de requerirme en otro lugar en ese momento. Libertad para poner límites…
Fíjate la de detalles que hay en mi concepto de libertad. Como para que coincidamos tú y yo al tratar de definirla, ¿verdad?
Por esta razón, cuando propongo a mis alumnos el ejercicio de los Valores Innegociables, siempre les recalco: “No me preguntéis a mí qué significan los diferentes valores. Escogedlos o descartadlos en función de lo que signifiquen para vosotros, porque el ejercicio no es para mí, es para vosotros”. Y haciéndolo así, siempre salen conclusiones maravillosas de este ejercicio.
Si todavía no lo has hecho, es la primera propuesta que te hago en el Desafío de Autoconocimiento en 30 Días. Te animo muchísimo a que lo hagas, porque es muy revelador. Tienes el Desafío completo incluido en el Campus de Poder Personal, en 30kcoaching.com/poderpersonal




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