Hay dos celebridades que suelen salir en la conversación cuando se habla de carisma, de personas muy carismáticas. Por un lado, Oprah Winfrey y, por otro lado, Margaret Thatcher.
Sin embargo, estas dos mujeres parecen tener muy poco en común, realmente su estilo de comunicación, su personalidad, son muy diferentes.
Tenemos a Oprah, emocional, cercana, espontánea, familiar. Y tenemos a Thatcher, regia, poderosa, inalcanzable, implacable.
En cambio, ambas son referentes del carisma. ¿Por qué? Pues te hablo largo y tendido de esto en mi libro “Tú dejas huella”: https://30kcoaching.com/libro Lo que ocurre es que el carisma no es un rasgo específico que tenemos en mayor o menor medida. El carisma es un espectro, y dentro de ese espectro puede tomar diferentes formas.
Partamos de este gráfico clásico formado por dos ejes. En el eje “x” tenemos la competencia, la autoridad, la sensación de poder. Y en el eje “y” tenemos la calidez, la cercanía, la sensación de familiaridad.

Si lo analizamos en estos términos, hay personas muy cercanas que no transmiten la más mínima competencia. Seguro que conoces a alguna. También hay personas muy competentes que no transmiten nada de cercanía, y aquí seguro que también conoces ejemplos. Pero además de estas dos categorías, tenemos, por un lado, a las personas que no transmiten nada, ni cercanía ni competencia, o al menos no de forma especialmente destacable. Y por otro lado, tenemos a las personas carismáticas, es decir, personas que transmiten una buena dosis de cercanía y una buena dosis de competencia. Porque esto es el carisma: la conjugación de competencia y cercanía.
Pero aquí no se queda la cosa, porque el carisma no es un punto aislado en ese cuadrante. Es todo el cuadrante, todo ese espacio que en la imagen llamamos “zona carismática”. Y dentro de la zona carismática podemos ubicar puntos más o menos alejados de cada eje.

De este modo, por ejemplo, Oprah Winfrey tendría una puntuación muy alta en cercanía y una puntuación media en competencia. Y por su parte, Margaret Thatcher tendría una puntuación media en cercanía y una puntuación muy alta en competencia. Por eso ambas son percibidas como carismáticas aun siendo tan diferentes entre ellas. Porque ambas están en zonas opuestas de la zona carismática.
¿Dónde estás tú en este gráfico? ¿Cuál dirías que es tu zona? Escríbeme tu intuición al respecto en un comentario.
Encontrarte en la zona carismática te permite ser percibido como creíble y, al mismo tiempo, como confiable. La gente siente que puede confiar en ti y al mismo tiempo puede admirarte.
Si no tienes claro en qué lugar estás tú en cuanto a carisma, en el programa IMPACTO ante la Cámara realizamos un diagnóstico completo de tu estilo carismático. Echa un vistazo en http://impactoantelacamara.com
Y una vez estás dentro de la zona carismática, ¿cuántos estilos de carisma puede haber? Pues muchísimos, tantos como personas carismáticas. Hay quienes los clasifican, los categorizan, les ponen nombres… Pero a fin de cuentas se trata de lo que se trata: de una combinación única de cercanía y competencia, es decir, de accesibilidad y autoridad. De familiaridad y admiración.
¿Pero sabes quiénes son las personas más carismáticas de toda la zona del carisma? Las que tienen la habilidad para moverse a su antojo dentro de esa zona. Cuando la situación requiere una mayor autoridad, suben el nivel a su autoridad y dejan un poco más en segundo plano la accesibilidad. Cuando la situación requiere vulnerabilidad y calidez, saben que no es momento de hacer brillar su competencia, y refuerzan lo que más conviene en ese momento.
Con el entrenamiento adecuado, tú puedes ser una de esas personas con un carisma inteligente y adaptativo.




No Comments