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Emociones Destructivas: La Envidia

Emociones Destructivas: La Envidia

¡Hola! Soy Sandra Burgos, tu entrenadora emocional, y esto es 30K Coaching. En el microentrenamiento de hoy te voy a hablar de la envidia, una de las emociones más destructivas.

Hay teorías occidentales que defienden que la envidia, como emoción en sí, no existe. Que se trata de un conjunto de emociones, como pueden ser el miedo, la ira, la tristeza… depende de cómo cada persona experimente la envidia.

Estas teorías indican que, para poder superar la envidia, lo que debemos hacer es identificar exactamente qué emociones son las que sentimos y trabajar separadamente con cada una de ellas.

Sin embargo, desde el budismo tibetano sí se habla de la envidia como una emoción propia. De hecho, se trata de una de las emociones más dañinas, tanto para quien la siente como para la persona envidiada.

El budismo tibetano nos dice que la misión de cada ser humano es crear bienestar: bienestar interno y bienestar para quienes nos rodean.

Allí donde haya un ser vivo que sufra, los seres humanos tendremos una labor que hacer.

Por su parte, la envidia, tal y como la define el estudioso Matthieu Ricard, es la incapacidad de disfrutar de la felicidad ajena, y esto va totalmente en contra de nuestra misión.

Si te paras a pensarlo, verás que nunca has envidiado el sufrimiento de las demás personas, pero sí has envidiado alguna vez su felicidad o sus cualidades positivas.

Envidiamos lo bueno de las vidas ajenas cuando no nos alegramos de que las cosas les vayan bien, por este motivo hablamos de la envidia como una emoción destructiva, dañina, negativa o tóxica.

Si asumes la misión de vida de la perspectiva budista de procurar el bienestar para ti y quienes te rodean, y si realmente interiorizas este objetivo en tu vida, dejarás de sentir envidia.

Porque si mi objetivo es tu bienestar, no puedo más que alegrarme cuando estás bien, y tratar de ayudarte cuando estás mal.

De este modo, si tú eres feliz y las cosas en tu vida funcionan, ¿por qué iba a sentir yo envidia si lo que implica tu felicidad es que parte de mi trabajo ya ha sido hecho?

Como siempre, aplicar la filosofía budista al mundo occidental es complicado. No porque se trate de entornos diferentes y personas diferentes, sino porque en Occidente llevamos muchos años contaminándonos con creencias, publicidad, ideas que nos dicen que nuestra felicidad depende de la infelicidad ajena.

Nos dicen que debes sentirte feliz con tu cuerpo sólo si es el mejor cuerpo de la sala, que debes sentirte bien con tu coche sólo si el de tus vecinos es peor, que debes sentirte bien con tu familia sólo si es mejor que la de tus amigas…

Y con esta mentalidad, estamos haciendo de la envidia una de las emociones más habituales a lo largo de un día normal.

Lo que te sugiero como práctica para este microentrenamiento es que escojas, ahora mismo, a una persona que envidies especialmente por algún motivo.

Párate a pensar en cuál es exactamente ese motivo. Identifícalo bien. Puede ser porque ha sido ascencida en el trabajo, porque su hijo se ha graduado con resultados excelentes, porque el vestido le sienta mejor que nadie que conozcas o porque ha emprendido su negocio y le va muy bien.

Ahora, di en voz alta que te alegras muchísimo por eso que ha conseguido esa persona, que agradeces que sea feliz y que esperas que su bienestar se mantenga o incluso crezca.

Dilo de verdad en voz alta e interiorízalo, cree en ello. Luego, ve a la sección de comentarios debajo de este vídeo y cuéntanos cómo te has sentido al hacerlo.

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Y recuerda: Tienes a tu alcance mucho más de lo necesario para ser feliz. ¡La decisión es tuya!

Cuéntanoslo en un comentario: ¿Cómo te has sentido con este ejercicio?

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9 Comments

  • Reply
    Antonio Rusiñol
    29 julio, 2014 at 7:54 pm

    Hola Sandra mi envidia ha sido la de ser ciudadano de un país europeo de la zona centroeuropea o nórdica por ser mas cívicos y con mas conciencia de cuidar la naturaleza,recibe un gran abrazo de Antonio.

  • Reply
    Sandra Burgos
    30 julio, 2014 at 9:39 am

    Gracias por tu comentario, Antonio 🙂
    Cuéntanos… ¿de dónde eres tú?
    Un abrazo,
    Sandra.

  • Reply
    Antonio Rusiñol Ruiz
    31 julio, 2014 at 6:35 pm

    Soy de Barcelona Sandra,con pocas zonas verdes de las que disfrutar,pasear inspirarme alrededor de árboles,naturaleza,todo es asfalto.

  • Reply
    Ariadna
    31 julio, 2014 at 7:47 pm

    Hola Sandra!
    Muchas veces negamos que lo que sentimos es envidia porque… “¿cómo voy a ser yo envidios@?”, pero tu reflexión me ha hecho pensar…
    Muchas amigas/conocidas ya se han ido a vivir con sus parejas (yo todavía vivo con mis padres) y, aunque me alegro, pienso que no lo exteriorizo lo suficiente o que lo hago desde un punto de vista negativo para mí…
    Me he sentido mejor al decir en voz alta que me alegro por ellas, falta que se lo diga a ellas más. 🙂
    Gracias por tus vídeos.
    Saludos!

  • Reply
    30K Coaching (@30kcoaching)
    31 julio, 2014 at 8:21 pm

    Muchas gracias por compartir tu experiencia, Ariadna 😀
    Efectivamente, la mayor parte de la envidia que sentimos está encubierta y a menudo nos lo negamos incluso a nosotras/os mismas/os. Me alegro mucho de que te haya resultado liberador el ejercicio.
    Un abrazo,
    Sandra.

  • Reply
    Karina
    28 febrero, 2015 at 9:02 pm

    La envidia solo genera un ambiente hostil y pesado en este ejercicio me siento muy liberada, gracias. Saludos desde Guadalajara, México.

  • Reply
    María
    4 agosto, 2015 at 12:25 am

    Es un ejercicio para reflexionar!! , yo juraría q no soy nada envidiosa, puesto q me alegró siempre q las cosas le van bien a la gente q yo conozco, cuando voy x la calle y veo x en. A una madre con sus hijos digo q Dios los bendiga y les de mucha salud para criarlos , o a una embarazada , o a los abuelitos con sus nietos me inspiran ternura, deseo q todo el mundo sea feliz, y que haya paz y amor en el mundo…etc lo q no soporto es la hipocresía ,la mentira, las personas de doble cara, que te sonríen y te das la espalda y te clavan el puñal, con eso no puedo! Soy así de rara!!! Un abrazo Sandra desde el corazón!!!

  • Reply
    Jonathan Martínez
    14 septiembre, 2015 at 10:34 pm

    Hola dejo mi comentario.
    Realmente me sentí muy contento porque me siento capaz de disfrutar la felicidad ajena.

  • Reply
    CARLOS JUAN GOMEZ Y MARTINEZ
    29 mayo, 2017 at 10:37 pm

    LA ENVIDIA COMO UN ESTILO DE VIDA, LO ÚNICO QUE LOGRA ES LA INCONFORMIDAD CRÓNICA; SERA BUENO RECONOCER LOS LOGROS AJENOS, EN CASI TODOS SUS NIVELES, SIN PERDER DE VISTA QUE DEBO ACEPTAR LO QUE TENGO, MIENTRAS ESTOY LUCHANDO POR LO QUE SUEÑO O ASPIRO TENER.

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