Muy bien, es difícil ser consciente de las posturas. Al principio me sentaba encorvada hacia adelante y generalmente cruzaba las piernas. A veces se sumaba el hecho de dejar rígido el brazo izquierdo y tomarlo por delante con el derecho. Numerosas veces me han preguntado si sentía miedo y si me daba cuenta que incluso al cruzarme de brazos, estando sentada, parecía que me abrazaba a mi misma. Me costó darme cuenta pero luego de trabajar en terapia el autoestima y la confianza en mi misma he mejorado. Además sé cómo aumentar mi energía para sentirme más animada y ser más expansiva. Antes incluso dormía en posición fetal o boca abajo cerca de una pared, también al secarme con una toalla me envolvía de forma tal que parecía un pichón intentando protegerse. Es increíble como se automatizan esos hábitos. Lo bueno es que se puede cambiar, es todo un aprendizaje, ahora quiero ver si sumo más herramientas. Gracias por la información

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