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Justicia: 7 Estrategias Concretas Para Vivir En Paz Con Lo Que No Es Justo En Tu Vida

Hace un tiempo hice un vídeo sobre la justicia llamado “la vida no es justa” que no dejó indiferente a ninguna de las personas que lo vieron. A algunas personas les encantó… otras lo odiaron.

El caso es que la injusticia molesta. Los seres humanos tendemos a querer que la vida sea justa y, aunque está bien luchar por aquello en lo que creemos, es importante entender que la vida nunca va a ser justa porque es absolutamente imposible. ¿Qué opinas a este respecto? Cuéntamelo en un comentario antes de seguir, porque hoy vamos a trabajar sobre esto. Y es un tema complicado.

Quiero empezar por una declaración sobre la justicia que hace Wayne Dyer en su famoso libro, mi libro favorito, Tus Zonas Erróneas. Tienes el enlace al libro en la caja de información: https://amzn.to/3fZ467u Esto es lo que dice Dyer:

“Si el mundo estuviera tan organizado que todo tuviera que ser justo, no habría criatura viviente que pudiera sobrevivir ni un solo día. A los pájaros se les prohibiría comer gusanos, y habría que atender a los intereses personales de todos los seres humanos”

Wayne W. Dyer

¿Es posible tener justicia?

Se nos inculca la búsqueda de justicia en la vida, y cuando no la conseguimos sentimos enfado, ansiedad o frustración. ¿O nunca has sentido impotencia cuando algo te parecía injusto? ¿Incluso ganas de llorar, de descargar tu ira…? Es normal que aparezcan emociones cuando la vida no es como querríamos. Pero la justicia nunca ha existido y nunca existirá. 

Y ya no se trata de que el problema sea el ser humano, que es destructivo. Lo es, y eso es un problema. Pero sin seres humanos el mundo sería exactamente igual de injusto. Menos cruel, menos destructivo, pero igual de injusto. No llegaría la justicia con la ausencia del ser humano.

Piénsalo un momento. Los gorriones comen gusanos, y eso es tremendamente injusto para los gusanos. Las arañas comen moscas, lo que también es horriblemente injusto para las moscas.

Unos pajaritos están en su nido esperando a que su mamá llegue con alimento. De repente un gato caza a la mamá de los pajaritos y la mata. Por diversión, que probablemente ni siquiera se la coma. Wow. ¡Es superinjusto para la mamá pajarito y para sus crías que se irán muriendo una a una de hambre esperando a su madre, y sin entender por qué no llega mamá con un gusano, que a la vez podría haber sido un gusanito bebé adorable que quería seguir viviendo! ¿Dónde está la justicia en el reino animal?

La ilusión de la justicia

¿Te das cuenta? Si nos vamos al terreno de las acciones humanas, tal vez sí tengas la ilusión de que las cosas pueden ser justas. A lo mejor estás pensando “vale, nunca va a ser justo el hecho de que nos morimos y unos animales se comen a otros, pero las personas podemos organizarnos de forma justa para todas”. ¿Crees que podemos?

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Probablemente hayas oído alguna vez que conocer la historia nos sirve para predecir el futuro, porque la historia siempre se repite. Pues si nos basamos en la historia de la humanidad, tendremos la certeza de que no, el ser humano no se puede organizar de forma justa tampoco. Porque eso es algo que nunca jamás ha existido. Desde que existe la economía, siempre ha habido ricos y pobres (incluso en los sistemas que se hacen llamar comunistas). Antes de existir la economía, tampoco eran justas las cosas, porque unos eran más fuertes o más rápidos que otros y, por lo tanto, se hacían con más recursos.

¿Es posible una sociedad justa?

En la actualidad la sociedad tiende a estar organizada para que sea lo más justa posible. Hay un poder que gobierna, otro poder que legisla y otro poder que juzga. Y aun así la corrupción casi siempre sale impune. Todavía sigue habiendo tráfico de personas, de armas, de drogas. Y en esos tres entramados mueren personas todos los días. Personas inocentes… lo que es injusto. 

Y a lo mejor estás pensando: “Claro, pero eso es porque gobierna Fulanito, que es un corrupto”. ¿Crees que cambiando de partido político en el gobierno todo eso va a desaparecer y va a llegar la justicia? No sé en tu país, pero en el mío ya gobernó la derecha, ya gobernó la izquierda, ya hubo una dictadura, hubo una república… y todo eso estuvo siempre ahí. Claro que había diferencias entre unos partidos y otros, unos sistemas y otros. Pero justicia no hubo con ninguno.

Qué puedes hacer tú al respecto

Vamos a lo que vamos. Tu decisión de luchar por la justicia puede ser admirable, sin duda. Porque gracias a tu lucha concreta, el mundo va a seguir siendo igual de injusto, pero puede que un par de personas tengan una vida más libre o más feliz. Y sólo por eso, ya compensa luchar. Sin embargo, y aunque tu decisión de luchar es admirable y es valiosa, y es necesaria, tu elección de dejarte perturbar emocionalmente por lo que sigue siendo injusto, es tan neurótica como cualquier otro comportamiento autodestructivo.

Habrá injusticias que puedas cambiar. Y si son importantes para ti, y realmente está en tu mano cambiarlas, por supuesto que tiene sentido que lo hagas.

Injusticias cotidianas

¿Pero qué ocurre con lo que no puedes cambiar? Y no me refiero sólo a las grandes injusticias como la pobreza o la guerra. Me refiero también a las pequeñas cosas que te perturban cada día. 

  • No es justo que… mi hermano se vaya a llevar la mejor parte de la herencia.
  • … construyan un edificio al lado de mi casa y me tape la luz del sol.
  • … mi esposa me hable con indiferencia cuando yo soy tan cariñoso con ella.
  • … menciones a los niños cada vez que hablo de separarnos.
  • … tú nunca planches la ropa y siempre lo haga yo.
  • … ese futbolista gane tanto dinero cuando yo gano tan poco y trabajo mucho más.

El neurotismo de las injusticias

Pues lo que haces con todo esto es volverte, poco a poco, una persona neurótica. Tal vez no es justo, pero va a seguir siendo como es incluso aunque tú sacrifiques tu salud mental regodeándote en el sentimiento de injusticia.

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Si te fijas en los niños, cuando aún son pequeñitos, cuando tienen uno o dos años, son felices porque no se autoflagelan con estas cosas. Si a un niño de dos años le haces un regalo y al niño de al lado le haces un regalo mucho mejor, los dos están felices porque tienen un regalo. Y al niño del regalo pequeño no le resta ni un ápice de felicidad el hecho de que el regalo del otro sea mejor que el suyo. ¿Por qué? Pues porque todavía los adultos no consiguieron meterle el neurotismo en la cabeza. Ese neurotismo que hace que sean infelices cuando la fortuna del de al lado es mayor que la suya.

Trabajemos

Vamos a trabajar sobre esto de forma específica. Habrá situaciones injustas que puedas cambiar. Y si deseas hacerlo, ya que puedes, hazlo.

Pero habrá situaciones injustas que no dependan de ti o sobre las cuales tu poder de influencia sea mínimo. En esos casos, ya que no depende de ti y, por lo tanto, da igual lo mal que te sientas al respecto, no van a cambiar… toma la decisión más inteligente, y no estropees tu salud mental con ello. Porque estropeando tu salud mental no las vas a cambiar tampoco. Las injusticias seguirán ahí y tú estarás tirando a la basura tu única oportunidad para tener una vida feliz en este planeta.

Mi alumnado del Campus de Poder Personal trabaja a fondo su inteligencia emocional en la Escuela de Inteligencia Emocional, que está incluida en el Campus. Puedes unirte a mis alumnos y alumnas en https://www.30kcoaching.com/poderpersonal

Campus de Poder Personal
Campus de Poder Personal

Dyer propone una serie de estrategias concretas para que entrenes tu inteligencia emocional en este sentido y puedas conservar tu salud mental a pesar de las injusticias. Vamos a repasarlas.

7 estrategias concretas

  • Estrategia 1: Haz una lista de todo lo que te parece injusto en tu vida. Y reflexiona ante cada elemento de tu lista. Pregúntate a ti mismo: ¿Desaparecerá esta desigualdad si yo me siento mal al respecto? ¿Va a mejorar la situación si yo sufro? Identificar la inutilidad del sufrimiento aquí es un primer paso muy importante.
  • Estrategia 2: Cuando te descubras a ti mismo diciendo alguna frase del tipo de “es injusto que me hagas esto porque yo no te lo haría a ti”, cámbiala. Cámbiala conscientemente por otra como “tú eres diferente a mí, y me resulta difícil aceptarlo ahora mismo”. Esto abrirá la posibilidad de una comunicación mucho más útil que los reproches.
  • Estrategia 3: Párate unos minutos a reflexionar sobre esto. Las acciones de otras personas y tus emociones son dos cosas diferentes. Y ni siquiera están conectadas directamente. Tus emociones dependen 100% de tus pensamientos. Si ante la acción de la otra persona, tú cambias lo que piensas al respecto, tu emoción también va a cambiar. Porque eres tú quien provoca emociones en ti. Si nunca lo has visto de este modo, tal vez necesites un buen rato para comprenderlo y procesarlo. Dedícale ese rato. Y sino, en la Escuela de Inteligencia Emocional podremos trabajarlo con más detenimiento.
  • Estrategia 4: Cambia la expresión “no es justo” por “es una lástima” o por “yo preferiría…”. De este modo, empezarás a aceptar la realidad siendo consciente de que no por aceptar que es así estás de acuerdo con ella ni te parece bien.

3 más…

  • Estrategia 5: Intenta dejar de compararte con otros. Márcate tus propios objetivos en la vida y lucha por ellos. Y si tu objetivo es ser un crack jugando al baloncesto pero resulta que el de al lado es más alto y lo tiene más fácil…re-enfócate en ti mismo. Céntrate en conseguir tu objetivo sin compararte con el de al lado, porque eso no va a cambiar nada.
  • Estrategia 6: Deja de compensar e intentar equiparar todo lo que recibes. Si alguien te hace un regalo por tu cumpleaños, no pienses en cuánto se habrá gastado cuando tú quieras regalarle algo a él. Gástate lo que te apetezca… si te apetece. Ni siquiera tienes que regalarle algo por su cumpleaños. Si un día ves algo que te recuerda a él y te apetece hacerle ese regalo, hazlo sin importar la fecha. Dejar de buscar equilibrar los intercambios.
  • Estrategia 7: Despréndete de tu necesidad de venganza. Es extremadamente improbable que tu vida vaya a ser mejor después de vengarte por algo que sientes injusto. De modo que vive y no seas un esclavo del rencor y la necesidad de balance. Es injusto. Ya no puedes solucionarlo. Pero puedes vivir.

Seguimos trabajando en torno a la justicia…

Estas son sólo algunas sugerencias para empezar a trabajar. Al principio te mencioné un vídeo antiguo que hice, llamado “la vida no es justa”. Te lo dejo por aquí: https://www.youtube.com/watch?v=c9ZhqZbniLY Y te dejo también un botón de acceso al Campus de Poder Personal: https://www.30kcoaching.com/poderpersonal donde tendrás acceso a toda una selección de capacitaciones por sólo $12/mes.